Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren.

Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren.
Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren.

miércoles, 9 de julio de 2014

A la pregunta de por qué te quiero

Porque la tesis va después del casus ,
porque la lluvia llega del oeste,
el sol del este y éste del ocaso.
Te quiero porque baja la marea
y sube porque el cielo no es azul.
Te quiero porque el mar rompe en la costa,
porque el amor, la gravedad, la muerte
hacen caer los cuerpos a la tierra.
Porque las nubes son en movimiento
y mueren como peces si se paran.
Porque la niebla es agua en suspensión,
porque las cosas pasan y el reloj
no acierta nunca con la hora exacta.
Porque la rosa ya cortada muere.
Te quiero porque el átomo de cesio
es firme y el genoma variable.
Te quiero porque el sol calienta el aire,
te quiero porque el cero es absoluto,
porque mañana volarán las aves
porque hoy se acaba y esta noche es triste,

casas vacías, camas anchas, frío,

preguntas insensatas por teléfono.



Vicente Luis Mora.






 

2 comentarios:

  1. milanés lo sintentiza al máximo, "te quiero porque te quiero", pero en esta loca enumeración de razones queda mucho más bonito, dónde va a parar!

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  2. Maneras distintas de decir que, en realidad, no hay razones. También hay quien dice que si eres capaz de dar razones que se entiendan de por qué amas, es que en realidad no amas con todos los sentidos

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