esa orgullosa sin nombre
ni rostro
la vida
te haya ocultado bien
la mano donde escondía la china
y así,
los buenos ratos, los trofeos,
esos méritos que lucimos estúpidos
recen ocultos y burlones
como cuando los curas
nos bajaban a misa aquellas tardes
de nocilla y balón pié.
Puede que sea así
y muchos de aquellos títulos
que en la actualidad
todavía resuenan en tu cabeza
tengan algo de verdad.
Sí, tú
personaje de guiñol
de madera y colores
con tus estudios y tus bolsillos vacíos
y esos zapatos
siempre nuevos
tu ilusión quiero decir
esos zapatos bailando al compás
de las farolas en silencio.
Sí, puede que la vida
y esas cosas…
pero no, ¿lo recuerdas?
You are a fucking train
In a fucking dead line
No,
no les hagas
ni puto caso.
Lucas Rodríguez Luís.