Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren.

Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren.
Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren.
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miércoles, 22 de octubre de 2014

La venda


Cada vez veo más gente
con una venda
puesta en los ojos.
Incluso he visto gente que,
habiéndosele movido un poco,
se la vuelve a colocar correctamente



Antonio Orihuela.






domingo, 25 de mayo de 2014

La revuelta postmoderna

Si quieres salir en la televisión

quema un coche, pásalo.
Todos quieren quemar un coche pero nadie piensa en tomar La Bastilla, rompen teléfonos públicos pero a nadie se le ocurre arrojar su móvil contra las cristaleras de las franquicias de ropa de marca.

 
Dicen que su ley es la de la selva -¡muerte a los maricones!-, hay que ser machos y violentos y sólo por eso humillan, violan o queman a las musulmanas que no quieren ocultar su feminidad.

 
Hay que ser machos, violentos y estúpidos, así que cuando sus hermanas obtienen mejores resultados escolares que ellos son sacadas de la escuela para no avergonzarlos.

 
Dicen que su ley es la de la selva, pero es la misma ley que la que enseñan en las escuelas internacionales de altos estudios económicos, sólo que cuando llegaron ellos únicamente quedaban en el reparto papeles de figurantes: macarras, porteadores, mirones y víctimas; la peor parte de la vieja película de la selva del Capital: desempleo, segregación, discriminación laboral, racismo y brutalidad policial.

 
Los buenos estudiantes están en el paro, asqueados, viviendo con sus padres, los camellos tienen buena ropa, buenos coches y ya se han marchado de casa. Los que se hicieron mujaidines perdieron la cabeza y después aparecieron muertos en Afganistán.

 
¿A quién vamos a imitar?
No queremos depender de nadie. No queremos un jefe que nos dirija y nos dé órdenes. No queremos trabajar en las fábricas. No queremos ir a la formación profesional. No queremos rebajarnos a ser simples obreros.
Queremos ropa de marca. Queremos zapatillas Adidas. Queremos ser jefes.
No queremos estar debajo pero somos negros

y árabes, somos gente destruidadispuesta a devolver el golpe.
 
Velado antes de negro, de gris o de azul, míralo ahora, aquí, también en verde, dependiendo del tiempo histórico y los lugares cambia de color y de forma, llámalo, si te sirve, integrismo,
deja que levanten banlieus, Sarcelles, Clichy-sous-Bois, Villiers-le-Bel, barrios marginales en medio de la nada, suburbios sin agua, servicios ni equipamientos y ya tienes un depósito de bombas humanas tarde o temprano estallarán,llámalos, si te sirve, terroristas.



Antonio Orihuela.




miércoles, 30 de abril de 2014

Barrabás

Mi madre se indignaba cuando en el interrogatorio de Pilatos a Jesús, el pueblo elige, finalmente, a Barrabás.
En España llevamos eligiendo a Barrabás
desde las primeras elecciones democráticas de 1977, con una diferencia:
el otro candidato nunca ha sido Jesucristo.


 Antonio Orihuela.