Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren.

Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren.
Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren.

jueves, 11 de febrero de 2016

Poema incompleto

Este frío me está
quitando las ganas de
y la ilusión por la
y el coraje de
y me está rompiendo en dos.
Esta ausencia de los
este miedo a las
esta oscuridad en el
estos días sin la
y este frío corazón
entienden cada vez más
la soledad de los
el silencio de la
el dolor en mis
y las cosas más

Ya no puede terminar
ni siquiera mis
porque este frío me está
recordando los
haciéndome olvidar el
y volviéndome hacia...

 

 

 Gonzalo M. Escarpa.












 













sábado, 23 de enero de 2016

Cicatrices en la boca

Cicatrices en la boca
los tendones arrancados
diez abortos cada noche
destronadas las palabras
te miro, callo, te escucho
abro los brazos, te espero
haciendo guardia, te admiro,
vacía de todo yo
te persigo entre las sombras.

 

Deborah Vukusic. 





 

domingo, 10 de enero de 2016

¿Qué es amarte?

Amarte no es tener tu cuerpo al lado

ni que tu carne me cubra hasta los huesos,


o que mi boca atraque en tu costado


o te coma a mordiscos y con besos.

Ni es que busque cosquillas en tu vientre


ni la risa debajo de tus pechos.


Tampoco es que te busque y que te encuentre


desnuda ni vestida por mi lecho.

Amarte es recibir de madrugada


mensajes que me dicen: vaya día.


Y tú, ¿qué tal? Y yo no diga nada.


Y que por una vez no sea sincero


Y no te diga que estuve con las ganas


de llamarte y decirte que te quiero.



Rodolfo Serrano






domingo, 20 de diciembre de 2015

Metales pesados



Igual que sucedía, siendo niños,
con las mágicas gotas de mercurio,
que se multiplicaban imposibles
en una perturbada geometría,
al romperse el termómetro, y daban a la fiebre
una pátina más de irrealidad,
el clima incomprensible de los relojes blandos.
Algo de ese fenómeno concierne a nuestra alma.
En un sentido estricto, cada cual
es obra de un sinfín de multiplicaciones,
de errores de la especie, de conquistas
contra la oscuridad. Un individuo
es en su anonimato una obra de arte,
un atávico mapa del tesoro
tatuado en la piel de las genealogías
y que lleva hasta él mismo a sangre y fuego.
No hay nada que no hayamos recibido
ni nada que no demos en herencia
Existe una razón para sentir orgullo
en mitad de esta fiebre que no acaba.
Somos custodios de un metal pesado,
lujosas gotas de mercurio amante.







Carlos Marzal.







domingo, 8 de noviembre de 2015

Ni con bragas de encaje

Porque soy de piñón libre y no de marcha fija,

me duele tanto esta lija


que me están queriendo pasar,


para que en el puzle encaje.


Pero yo no quiero encajar


ni en puzle ni en engranaje


y las mangas de mi camisa,


hoy voy a desgarrar


para lucir, salvaje,


los hombros de una insumisa


que no se deja domar.



Yolanda Gutiérrez










lunes, 2 de noviembre de 2015

Cada uno se va como puede

Cada uno se va como puede,
unos con el pecho entreabierto,
otros con una sola mano,
unos con la cédula de identidad en el bolsillo,
otros en el alma,
unos con la luna atornillada en la sangre
y otros sin sangre, ni luna, ni recuerdos.

Cada uno se va aunque no pueda,
unos con el amor entre dientes,
otros cambiándose la piel,
unos con la vida y la muerte,
otros con la muerte y la vida,
unos con la mano en su hombro
y otros en el hombro de otro.

Cada uno se va porque se va,
unos con alguien trasnochado entre las cejas,
otros sin haberse cruzado con nadie,
unos por la puerta que da o parece dar sobre el camino,
otros por una puerta dibujada en la pared o tal vez en el aire,
unos sin haber empezado a vivir
y otros sin haber empezado a vivir.

Pero todos se van con los pies atados,
unos por el camino que hicieron,
otros por el que no hicieron
y todos por el que nunca harán.

 

 

Roberto Juarroz.